El descarte es una decisión científica documentada: una entidad se descarta cuando la evidencia disponible indica que no es segura, no es eficaz, no es reproducible, o su mecanismo no es compatible con el objetivo de longevidad. Descargar no es fracasar: es reducir el espacio de búsqueda y evitar ensayos costosos.
Criterios de descarte: (1) toxicidad/riesgo oncogénico desproporcionado, (2) ausencia de efecto medible en ≥2 modelos, (3) mecanismo refutado por literatura, (4) irreproducibilidad, (5) mejor alternativa disponible con mejor índice terapéutico.
Sin descartes registrados todavía.